Banco de Sangre

La cadena de frío en banco de sangre se rige por tres exigencias distintas: la temperatura de conservación de cada hemocomponente, el registro continuo de esa temperatura con trazabilidad de alarmas, y la validación del equipo antes de ponerlo en uso rutinario. Las tres son verificables en una auditoría. Ninguna se cumple solo comprando el equipo correcto.

Qué exige la norma chilena, componente por componente

Las Orientaciones para Centros de Sangre y Unidades de Medicina Transfusional en Chile, del Ministerio de Salud, fijan condiciones distintas para cada producto. No hay un equipo que sirva para todos: cada rango exige una máquina con un principio de funcionamiento diferente.

Hemocomponente Conservación Condición adicional
Concentrado de glóbulos rojos 4 °C ± 2 °C Transporte entre 2 °C y 10 °C, sin exceder 12 horas
Concentrado de plaquetas 22 °C ± 2 °C Agitación suave y continua
Plasma fresco congelado −30 °C o menos Congelación rápida dentro de las 2 horas siguientes a la venopunción

Tres rangos, tres equipos. El refrigerador de banco de sangre trabaja en un rango estrecho alrededor de 4 °C, muy distinto de un refrigerador doméstico o de uno de farmacia. La incubadora de plaquetas mantiene 22 °C —por encima de la temperatura ambiente en invierno y por debajo en verano, lo que exige capacidad de calentar y de enfriar— y va acoplada a un agitador que no puede detenerse. El congelador de plasma debe alcanzar y sostener −30 °C o menos.

La ventana de dos horas

El requisito de congelar el plasma dentro de las dos horas siguientes a la venopunción es de proceso, no de almacenamiento. Condiciona la capacidad de congelación rápida que se necesita y la distancia física entre el área de fraccionamiento y el congelador. Un equipo con la temperatura final correcta pero con tiempo de descenso lento puede dejar fuera de norma un componente que nominalmente conserva bien.

Dónde la norma chilena es más estricta que el estándar internacional

Los estándares de la AABB para bancos de sangre y servicios de transfusión, en su edición vigente desde abril de 2024, fijan valores parecidos pero no idénticos:

Componente MINSAL Chile AABB (34.ª edición)
Glóbulos rojos 4 °C ± 2 °C, es decir 2 °C a 6 °C 1 °C a 6 °C
Plaquetas 22 °C ± 2 °C, es decir 20 °C a 24 °C 20 °C a 24 °C
Plasma fresco congelado −30 °C o menos −25 °C o menos

La diferencia en plasma tiene consecuencia directa sobre la compra. Un congelador de laboratorio de −25 °C cumple el estándar internacional y no cumple la orientación chilena. Es una brecha de 5 °C que no aparece en ninguna ficha comercial, porque el fabricante declara el rango de su equipo, no la norma del país donde se instala.

El equipo de un proveedor internacional puede venir especificado contra AABB. Si el catálogo dice “apto para plasma” y el rango llega a −25 °C, la afirmación es correcta en su mercado de origen y insuficiente en Chile.

El registro continuo no es opcional

La norma chilena es explícita: debe realizarse, revisarse y guardarse un registro continuo y permanente de las temperaturas de almacenamiento, y debe existir seguimiento de los eventos de activación de alarmas describiendo las acciones tomadas.

Dos cosas se suelen subestimar de esa frase.

La primera es que “continuo y permanente” descarta la planilla con dos lecturas diarias. Esa planilla demuestra que alguien miró el termómetro dos veces, no que la temperatura se mantuvo entre ambas lecturas. Una excursión térmica nocturna de cuatro horas no deja rastro.

La segunda es que el registro de la alarma sin la acción tomada no cumple. Lo que se audita no es que la alarma sonara, sino que alguien la atendió y dejó constancia de qué hizo con los componentes expuestos. Un sistema que registra temperatura pero no permite anotar la respuesta obliga a llevar un segundo registro en paralelo, que es donde se pierde la trazabilidad.

Los estándares AABB agregan un criterio útil para configurar el sistema: los puntos de activación de la alarma se fijan dentro de 0,5 °C del rango de conservación, de modo que la alarma suene antes de que el componente salga de rango, no después.

Qué hacer con una excursión térmica

La norma chilena contempla el caso: excepcionalmente, ante fallas de equipos de almacenamiento, los glóbulos rojos expuestos a temperaturas que no excedan el rango entre 1 °C y 10 °C pueden autorizarse con fines transfusionales si se garantizan determinadas condiciones. Eso implica que el sistema de registro debe poder reconstruir a qué temperatura estuvo el componente y por cuánto tiempo. Un registro que solo guarda alarmas no permite esa reconstrucción; uno que guarda la curva completa, sí.

Validación antes del uso rutinario

El texto de la norma agrega un requisito que suele resolverse tarde: las áreas y los equipos donde se almacenan los componentes deben ser validados antes de su introducción al uso rutinario, y luego revisados y calibrados dentro de un programa de mantención documentado.

Validar no es encender el equipo y comprobar que la pantalla marca la temperatura correcta. Implica verificar el comportamiento del volumen completo, incluidos los puntos más desfavorables de la cámara, con carga y sin ella, y documentar el resultado. Un congelador vertical no tiene la misma temperatura en la bandeja superior que junto a la puerta, y la diferencia importa cuando el umbral de la norma está a 5 °C del rango del equipo.

Consecuencias prácticas al planificar la compra:

  • La validación ocurre después de la instalación y antes del uso. Hay que reservar ese tiempo en la planificación; no es un trámite posterior.
  • El programa de mantención debe estar documentado desde el inicio, no redactarse cuando llega la auditoría.
  • La calibración periódica de las sondas de temperatura necesita trazabilidad. Conviene definir quién la ejecuta y con qué patrón antes de adjudicar.

Qué mirar al evaluar equipamiento de cadena de frío en banco de sangre

Más allá del rango de temperatura, que es lo primero que se compara y lo único que aparece en la mayoría de las fichas:

  • Uniformidad y estabilidad dentro de la cámara, no solo la temperatura nominal. Es lo que la validación va a medir.
  • Sistema de registro incorporado: si el equipo entrega la curva completa, exportable, o si hay que sumar un registrador externo.
  • Alarmas configurables con umbral independiente del punto de consigna, y alarma de puerta abierta y de falla eléctrica.
  • Autonomía ante corte de suministro y comportamiento al reponerse la energía.
  • Agitación continua en plaquetas: qué ocurre si el agitador se detiene y si el equipo lo registra como evento.
  • Consumibles y repuestos: sondas, baterías de respaldo y sellos de puerta tienen vida útil y son lo primero que falla.

Plusmedical distribuye equipamiento de banco de sangre y de refrigeración de laboratorio, incluidas incubadoras de plaquetas, agitadores de plaquetas, congeladores de ultrabaja temperatura y descongeladores de plasma. La instalación, la puesta en marcha y el programa de mantención los ejecuta servicio técnico propio en Chile.

Preguntas frecuentes

¿A qué temperatura se conserva el plasma fresco congelado en Chile?

A −30 °C o menos, según las orientaciones del Ministerio de Salud. La congelación debe ser rápida y ocurrir dentro de las dos horas siguientes a la venopunción. El estándar internacional de la AABB admite −25 °C o menos, un umbral menos exigente.

¿Sirve un congelador de −25 °C para plasma en un banco de sangre chileno?

No alcanza el umbral que fija la norma chilena, que exige −30 °C o menos. Un equipo de −25 °C puede ser adecuado para otras aplicaciones de laboratorio, pero no para conservar plasma fresco congelado bajo esa orientación.

¿Basta con registrar la temperatura dos veces al día?

No. La norma exige un registro continuo y permanente. Dos lecturas diarias no demuestran qué ocurrió entre ambas, y una excursión térmica nocturna no quedaría documentada.

¿Qué debe quedar registrado cuando suena una alarma?

El evento y las acciones tomadas. Registrar solo la activación no cumple: lo que se audita es la respuesta y qué se decidió respecto de los componentes expuestos.

¿Cuándo se valida un equipo de conservación?

Antes de introducirlo al uso rutinario, y después se revisa y calibra dentro de un programa de mantención documentado. La validación se planifica junto con la instalación, no después.

Cotización y asesoría técnica

Especificar cadena de frío es decidir tres cosas a la vez: el rango de temperatura que exige la norma, el sistema de registro que va a sostener la auditoría y el programa de mantención que mantendrá ambos vigentes. Plusmedical distribuye e instala equipamiento de banco de sangre con servicio técnico propio, y puede orientar la especificación según el volumen y el tipo de componentes de su unidad. Solicite una cotización.

Para consultas de mantención, calibración o puesta en marcha, escriba por WhatsApp de servicio técnico al +56 9 3202 5454 o al correo [email protected].

Fuentes

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